jueves, 7 de enero de 2010
LA PELICULA AVATAR Y LA PSICOLOGIA EVOLUCIONISTA
En la página de Internet de Psychology Today, del 5 de enero de este año, Douglas Kenrick, profesor de Psicología Social en la Universidad del Estado de Arizona de los Estados Unidos de América, publica un artículo con el título “Avatar 3D: Evolutionary Psychology Goes to Hollywood”, en el cual apunta un hecho que podemos considerar como trascendente: la llegada de la Psicología Evolucionista al cine de Hollywood.
El Prof. Kenrick, en su análisis, compara la lectura del Origen de las Especies de Darwin con la recién estrenada película Avatar. Según este análisis, ambas obras nos pueden enseñar algo acerca de la naturaleza humana. La lectura de la obra de Darwin compara la especie humana con otras especies animales no humanas de nuestro planeta, mientras que el film Avatar nos induce a una reflexión similar, al comparar la especie humana con una extraterrestre imaginaria, agrega el profesor estadounidense.
El profesor Kenrick le reconoce al film de James Cameron varios méritos, como son:
1.- La creación de un mundo absolutamente convincente lleno de unos “hermosos humanoides” de color azul, apoyado en recursos tecnológicos modernos.
2.- El hecho de que nos hace “sentir como un niño pequeño que nunca ha visto una imagen en movimiento, ademas de transmitir sutilmente un mensaje más profundo sobre lo que el equipo del Complejo Militar Industrial del siglo 21 puede hacer.
3.-También, el hecho de que armoniza con la psicología del público debido a la forma en que la misma maneja los temas más atemporales.
De la participación en entrevistas a destacados psicólogos evolucionistas como John Alcock, David Buss, Leda Cosmides, Steve Gangestad y Martie Haselton sobre temas evolutivos tratados en el cine, el Prof. Kenrick colige que, hasta ahora, se han abierto las llaves del gran cine para cuatro temas evolutivos profundamente importantes, tales como:
1.- Conseguir pareja,
2.- Llevarse bien con el otro,
3.- Salir adelante, (“echar pa' lante”, decimos los dominicanos, D.C.) y
4.- Ganarse al contrario (esto ya lo reconocia Maquiavelo, D.C.).
El profesor de Psicología Social indica que, así como Ben and Jerry, refiriéndose a la famosa marca de helados, aprovecha nuestras ansias ancestrales de azúcar y grasa, Hollywood ha explotado nuestros deseos ancestrales de:
1.- Conseguir parejas atractivas
2.- Contar con personas de confianza,
3.- Asegurar una buena condición social (status elevado), y
4.- Lograr la seguridad de nuestros bienes (Maquiavelo también reconocía esto, D.C.)
Todos estos temas, objetos habituales en los estudios evolucionistas, tanto en la Psicología Darwiniana, como en todas las ciencias evolutivas, los desarrolla el director de Avatar a través de los personaje encarnados por la dominicana Zoe Saldaña, Jake Sully y el apoyo de los impresionantes recursos de la cibernética.
Kenrick con cuerda con la crítica cinematográfica, en el sentido de que la película no es una obra maestra de la cinematografía, pero al estar basada en criterios psicológicos evolucionistas, cree propicia la ocasión para dar a Avatar un buen recibimiento, un “YES” pudiera decirse, con las manos empuñadas y los dos pulgares hacia arriba, termina diciendo el profesor de Arisona.
Este análisis del profesor Kenrick constituye una buena guía para que el público que asiste a ver la película más taquillera de los últimos tiempos se pueda orientar y agudizar sus observaciones hacia los temas tratados en la misma. Es además, una muestra de la importancia que cobra la Ley de la Evolución de Darwin y de una de sus grandes propuestas: La Psicología Evolucionista. La llegada al cine de esta temática es un indicador de que los temas fascinantes de la Psicología Evolucionista son parte de nuestra modernidad, pese a la resistencia que ofrecen a esta temática los guetos latinoamericanos del conductismo radical, el psicoanálisis y otras llevas aromáticas.
martes, 29 de diciembre de 2009
Dos Culturas: a los 50 años
J.R. Albaine Pons
Hace algo más de medio siglo el fisiólogo inglés Alex Confort, más conocido en todo el mundo por su libro “The Joy of Sex” –primer “manual” moderno de juegos eróticos entre los sexos-, comentaba que existen dos maneras de aproximarse a la realidad, que en la cultura anglosajona se conocen como “La forma dura” y “La forma blanda”, para referirse a las ciencias y a las humanidades.
Hace 50 años, exactamente en el pasado mes de mayo, que el físico Charles Pierce Snow (1905-1980) presentó la conferencia anual Rede, en
El libro fue duramente atacado por la “crítica”, en especial humanistas y escritores, desde la capacidad (o incapacidad) de Snow de comunicar por escrito, hasta sus logros como científico estudioso de la física. El libro de Snow, de varias ediciones, la última que encontré de 1993, es anecdótico e informal. No es una presentación de una hipótesis y su posterior demostración. De lo más curioso es el relato de su señalamiento a escritores de cómo podían hablar de comprender la realidad, si no tenían ni idea de
Pero a pesar de muchos la obra perduró, y la frase “Dos Culturas” continua en uso, bajo el ataque, de vez en cuando, de funcionarios universitarios tercermundistas que suponen que sus comentarios, negando la aún actual existencia de esas culturas, los coloca por sobre ellas, sin haber sobresalido en realidad en ninguna, ni presentar una obra formal que justifique sus puestos, aparte de habilidades nada intelectuales, pero si exitosas en sus escalas sociales particulares.
Karl Popper, en su prefacio de la edición inglesa (1958) de su obra
Pero hoy más que nunca las Dos Culturas se observan desde sus orillas. Intentando evitar la sima algunos “intelectuales” franceses se hicieron “postmodernos”- incorporando a sus discursos palabras, ideas y teorías originadas en las ciencias y empleándolas como mejor les parecía, pues ni idea de lo que en realidad significan como instrumentos de trabajo científico. Por suerte, pasaron sin pena ni gloria y su daño fue mínimo. Aunque aquí, y tal vez imbuidos todavía de la idea de la ocupación haitiana de hace casi dos siglos de que “todo lo francés, es mejor” todavía citan con orgullo frases y sinsentidos de esos buenos franceses idos tan a tiempo.
Pero también desde el borde científico se habla de una ciencia “humanista”, por querer decir la preocupación ética, de lo que los “humanistas” y políticos pueden hacer con los resultados de la investigación científica (tirarle una bomba atómica a Japón, o estrellar aviones contra torres llenas de civiles, por ejemplo) o sobre los discursos políticos ambientalistas e ideas como el “calentamiento global” (hoy ya todo es “global”, aunque el 98% de la humanidad nace y muere en el mismo lugar) que sólo parece estar en agendas gubernamentales y modelos computacionales bajo supuestos imaginarios y a veces falseados, pero altamente emocionales.
Ningún ejemplo más notable en nuestro medio de estas dos culturas que el extravío entre genetistas e historiadores sobre el lugar de descanso de los restos de Cristóbal Colón; que los españoles quieren resolver utilizando la ciencia y los dominicanos aferrados a historias. ¡Es que para muchos el mundo, con todo y global, termina en el Malecón de Santo domingo!
Otro componente que tiende a cruzar la brecha entre ciencias y humanidades, y que parece tener más futuro que los antes mencionados es la búsqueda de la biología moderna por las raíces y aplicaciones de lo que pudiéramos llamar la esencia de las humanidades: el arte ( ya hay que leer The Art Instinct de D. Dutton, 2009), la política ( y ahí vamos desde El Gen Egoista de Dawkins, 1976, para explicar el altruismo, hasta el Cerebro Etico de M. Gazzaniga, 2005), la filosofía con los trabajos de neurofilosofía de Patricia Churchland y nuestro Mario Bunge ( Biofilosofía, 2000), hasta
La expresión “Dos Culturas” cumple ya 50 años. Nos seguimos debatiendo entre ellas. Pienso que en este siglo XXI se superará esa brecha, pero, vaya Ud. a saber, los humanos somos expertos en reproducir errores y justificarlos, per secula seculorum.
lunes, 27 de julio de 2009
La psicología evolucionista y Los Haitises
En los últimos diez años, lo que equivale a decir casi el primer decenio del siglo XXI, la Psicología Evolucionista ha dicho presente en el campo científico con un conjunto de hipótesis y una fuerza empírica rara vez observada en el desarrollo de una ciencia.
Su base se centra en que para mejor comprender al humano actual hay que buscar sus adaptaciones evolutivas; y presentan un cuadro muy simple, como lo expresa D. Hutton en The Art Instinct (2009): “desde Sócrates y Platón, los creadores de las ideas y la cultura occidental, han transcurrido 120 generaciones, desde el inicio de la agricultura y las primeras ciudades 380 generaciones y desde la aparición del género Homo y más tarde el Homo sapiens en el Pleistoceno 80 mil generaciones”. Si la evolución por selección natural es gradual, ocurre en individuos y se expande a los grupos en generaciones sucesivas, entonces nuestras mentes y cerebros son el resultado de las adaptaciones de nuestros antepasados durante los dos millones de años del Pleistoceno. Y es esa vida en esa época “la contribución a la naturaleza humana más relevante para comprender las formas de vida culturales, por ejemplo, gobierno, religión, lenguas, sistemas legales, intercambios económicos y la regularización del cortejo amoroso, la reproducción y el cuidado de los infantes”.
Y sobre esta base teórica los sicólogos evolucionistas han generado hipótesis cuyas predicciones lógicas han sido probadas una y otra vez empíricamente. Y uno de los asuntos a los que han dedicado sus esfuerzos es a cómo el ser humano resolvió el problema de buscar un lugar para vivir.
Para sólo citar el texto de David Buss (Evolutionary Psychology, 2008), “la selección natural ha marcado en nuestras mentes nuestras preferencias ambientales” y de ahí que un estudio tras otro, en las más disímiles culturas, muestran que los humanos preferimos a cualquier otro paisaje lo que nos recuerde la sabana africana: terreno de ligeras ondulaciones, con grupos de árboles, con agua, animales y gente.
Cuando Komar y Melamid en 1993 tomaron datos de 10 países y proclamaron que su estudio representaba el gusto y la preferencia artística de unos 2,000 millones de personas, con el resultado que la gran mayoría prefería ver y soñar un paisaje parecido a la sabana africana donde evolucionamos, la llamada “hipótesis de la sabana” de G. Orians (1986,1992) tomó más consistencia.
Si tenemos como “default” mecanismos mentales que prefieren sabanas, ríos, árboles, pequeñas elevaciones y animales como nuestros ideales de lugares para vivir, y los urbanistas de hoy día están afanosos recreando esos ideales en nuestras caóticas ciudades, es simple el comprender como la idea del ecologismo ha arrastrado tanto público en los últimos treinta años.
Ser ecologista o ambientalista -que no es lo mismo que ser ecólogo o un científico ambiental- es defender y apoyar las causas y movimientos que protegen la naturaleza y eso para nuestra mente es como una extensión de la propia naturaleza humana.
Los humanos tenemos miedo visceral e instintivo a las serpientes y a las arañas. Estos animales constituían grandes peligros para la supervivencia en el Pleistoceno; pero qué difícil es enseñar a nuestros hijos a que le teman a un toma-corriente, a un carro y su mezcla con alcohol o celulares y a un arma de fuego. Ud. le repite un millón de veces a sus hijos lo peligroso de esos artefactos modernos y es como hablar con sordos. Es que son peligros muy recientes en nuestra evolución para que se instalen fácilmente en nuestra mente.
Y aparece una fábrica de cemento - cemento, lo que nos deja hoy vivir mejor, pero que nos destruye el deseo idílico en nuestras mentes pleistocénicas- y estará muy cerca de Los Haitises - el ideal de todos los dominicanos, el pedacito todavía virgen, que se conserva, con sus ríos, sus guaraguaos y cotorras, sus árboles y sus mogotes como pequeñas lomas ondulantes por descubrir; lo que más se parece en nuestra isla al mecanismo “default” que tenemos todos los humanos del lugar ideal de vida, porque algo así permitió a nuestros ancestros sobrevivir y permitirnos hoy estar en el mundo.
Y el choque era más que predecible. Para los estudiosos de la Psicología Evolutiva no fue un asombro que una encuesta dijese que el 85% de los dominicanos no quieren esa fábrica en ese lugar.
Pero parece que el gobierno insiste. No sabe o no puede decirle que no a los inversionistas. Quizás algún estudio les haya dicho que esa zona muy económicamente deprimida (aún por los estándares dominicanos) necesita de inversión y de fuentes de trabajo. Pero la gente, que al final es lo que cuenta, ha dicho que no, que no les gusta eso ahí.
Y es que quizás, y por no saber conceptualizar los descubrimientos e hipótesis científicas de nuestros días, los asesores del gobierno no sepan que la visión del paraíso, con sus árboles, ríos y animales hizo más por el desarrollo de las tres grandes religiones occidentales que la visión de la sabiduría de Salomón o de la paciencia de Job. Es un asunto de la naturaleza humana, desarrollada y formada en nuestra única e irrepetible evolución.
sábado, 24 de enero de 2009
2009: el año de Darwin
J. R. Albaine Pons
Desde hace más de cinco años un grupo de biólogos y otros científicos vienen preparando la celebración del 2009 como el Año de Darwin. El 12 de febrero 2009 se cumplen 200 años delnacimiento de Charles Darwin y el 24 de noviembre 2009 los 150 años de la publicación de su comúnmente llamado El Origen de las Especies, texto que propone la teoría de la evoluciónpor selección natural como la explicación científica del discurrir de la vida en nuestro planeta.
Ya en el 2006, y antecediendo al año de celebración, se publicaron dos volúmenes por casaseditoriales distintas sobre las cuatro obras consideradas fundamentales de Darwin y el evolucionismo contemporáneo, editados por dos de los principales biólogos de la actualidad.
En realidad, la celebración del Año de Darwin ya se ha iniciado extraoficialmente con diversos artículos y comentarios. El 1ro.de julio de este año 2008, se celebraron 150 años de la presentación ante la Sociedad Linneana de Londres de tres cortos informes sobre la teoría de la evolución.
Ese 1ro. De julio de 1858, amigos de Darwin leyeron en una reunión normal de su sociedad científica dos cortas comunicaciones de Darwin junto a un manuscrito que A.R.Wallace enviara al propio Darwin para su conocimiento y evaluación. El trabajo de Wallace presentaba iguales argumentos y conclusiones que los de Darwin. Los tres artículos, apretadamente y en síntesis, presentaron la teoría de la evolución por selección natural. Pero, llamaron poco la atención; el presidente de la Sociedad Linneana de Londres, en su informe anual de 1858, expresaba que ese año no se había presentado ningún trabajo de alta significación en las ciencias naturales.
Alfred Russell Wallace (1823-1913) fue en verdad un hombre extraordinario y de variados intereses. Autodidacta, se convirtió en el principal biogeógrafo del siglo XIX. Recolectó plantas y animales en Brasil ( perdidos en un naufragio en su mayoría) y del Archipiélago Malayo, donde llegó a iguales conclusiones, de manera independiente, que Darwin luego de años de estudio y planteó que “ la vida de los animales salvajes es una lucha por la existencia y así, por la competencia y la supervivencia diferencial…tenemos progreso y divergencia continuas”.
Wallace se convirtió luego en uno de los mayores defensores de la selección natural como mecanismo evolutivo, aunque dedicó su vida a otros quehaceres, entre ellos, el estudio de fenómenos sobrenaturales, muy de moda a finales del siglo XIX.
Pero no fue sino hasta la aparición del Origen, un año después de la presentación de los informes ante la Sociedad Linneana, que los científicos y la sociedad culta inglesa y europea de la época pensó en evolución por selección natural y las consecuencias de este planteamiento. Aunque Darwin y todos los biólogos y evolucionistas posteriores han reconocido la correcta visión de Wallace, nadie habla de la teoría de la evolución de Darwin-Wallace, salvo en los textos de editoras orientadas y económicamente sostenidas por instituciones religiosas. No más comentarios al respecto.
Las ideas de Darwin y los evolucionistas, que han saltado desde las ciencias biológicas hasta otros ámbitos del saber, aún hoy son fuertemente atacadas y a propósito mal interpretadas. Muy especialmente en los Estados Unidos de América y, en cierto sentido, en Inglaterra y otros pocos países europeos.
Recientemente el semanario internacional estadounidense Newsweek llamaba la atención de que Darwin y Abraham Lincoln nacieron el mismo año, y en un artículo discutiendo cuál de los dos es hoy más importante, termina diciendo que Lincoln, por la clara significación que tiene este Presidente en ese país.
Y así, la Asociación de Sociedades Biológicas de EEUU ha variado lo que un grupo de sus miembros tenía años preparando; el 2009 no será en ese país El Año de Darwin, sino El Año de la Ciencia. Se celebrará a Darwin y sus ideas y trabajos junto con el hecho de que Abraham Lincoln estableció la actual Academia de Ciencias de ese país para las mismas fechas.
Creen los biólogos estadounidenses que así evitarán un de por sí estéril enfrentamiento con sus religiosos bíblicos y la derecha más recalcitrante de ese país.
En realidad cada cual tiene pleno derecho a celebrar lo que más le guste o convenga en cualquier época; para nosotros, el 2009 es el Año de Darwin; múltiples libros, artículos, ponencias, seminarios , presentaciones y cátedras especializadas se realizarán en el mundo y se están ya realizando a nombre de Charles Darwin.
La reciente exposición en el Royal Ontario Museum, en Cánada, titulada: Darwin: La Revolución Evolutiva, es un ejemplo de la celebración, ya en curso. Se presenta a Darwin como “un investigador científico infatigable, un amoroso padre de familia y un caballero rural con una pasión renacentista por el conocimiento.”
Con una fuerte consciencia social, Charles Darwin esperaba que el conocimiento de la evolución eventualmente explicaría y hasta mejoraría la propia condición humana. Desde ya estamos celebrando el pensamiento de un naturalista que ofreció la base científica que hoy fundamenta las ciencias biológicas todas y que así, de hecho, ha permitido que estas ciencias hayan impactado y mejorado la vida humana como lo han hecho en la actualidad; que permite la comprensión de la relación de lo humano con el resto de lo vivo y que ofrece una visión de la naturaleza que, él mismo expresó, tiene grandeza; y claridad y consecuencias demostrables han agregado otros.
¡2009 es nuestro Año de Darwin!
domingo, 21 de diciembre de 2008
H.M. in memoriam
H.M. ha fallecido. Murió el martes 2 de diciembre, la semana pasada. Después de 56 años, la comunidad científica mundial al fin conoce su nombre: Henry Gustav Molaison, la persona más estudiada por las neurociencias en toda su historia.
Aunque hoy día el agente Bourne, espía amnésico, producto de la creativa mente de Robert Ludlum, sea mucho más conocido popularmente, es a H.M. a quien debemos nuestros conocimientos sobre el cerebro humano- y de mamíferos- y la memoria. H.M., en todos los textos de neurociencias, en cientos de artículos científicos y en libros de divulgación hoy tiene nombre, porque ya no existe en esta Tierra.
En los años 40 del siglo pasado la escuela rusa- entonces soviética- de sicofisiología concluía tentativamente que la por ellos llamada conexión temporal, representación neural del reflejo condicionado clásico o de Pavlov- recuerden Ivan Pavlov y sus perros que salivaban al sonido de un timbre como si fuera alimento- se encontraba distribuida por todo el cerebro. La memoria y el aprendizaje era función de todo el cerebro en su conjunto.
A idéntica conclusión llegó la naciente escuela de fisiología sicológica norteamericana de la misma época; con los experimentos de Karl Lashley en monos y ratas en laberintos: las ratas tenían mayor dificultad de retener información aprendida a mayor daño experimental de su corteza cerebral. Lo importante era la cantidad de corteza eliminada y no su localización.
En la década de 1950 varias áreas cerebrales específicas fueron descubiertas asociadas de manera fundamental al comer, la sed, la temperatura corporal, el sexo, el placer y el castigo. Pero estos núcleos cerebrales estaban en las zonas antiguas del cerebro, sus llamadas zonas evolutivamente primitivas: el hipotálamo y el sistema límbico. El primero en la base del cerebro y el segundo profundo en el lóbulo temporal y formando un circuito alrededor del hipotálamo. En 1957 Hess obtuvo el premio Nobel de fisiología o medicina por sus estudios sobre el hipotálamo y la agresión.
Estos datos y descubrimientos fueron aceptados sin mucha discusión. Bueno, las funciones de “sobrevivencia”, las funciones más “animales” y las vegetativas (de ser común también a las plantas: alimentación , reproducción, ect.) estaban localizadas, pero en áreas primitivas y de vieja formación evolutiva del cerebro; pero las conductas más evolucionadas, las que nos hacían más humanos, dependían del cerebro completo ( y, claro se pensaba que la memoria y el aprendizaje eran gran parte del todo humano). La egolatría humana siempre ha estado presente.
Y Henry Gustav se dio un gran golpe a los nueve años en la cabeza y a los 27 presentaba una epilepsia intratable y que no le permitía trabajar. Unos once ataques semanales, casi dos diarios que lo tenían inutilizado casi por completo. Recordemos que en esa época no existía ni el conocimiento ni los fármacos de hoy día. En 1953, a la edad de 27 años, Henry fue sometido a una intervención quirúrgica por el Dr. William Scoville que eliminó bilateralmente una franja de tamaño de dos dedos en la corteza temporal y que eliminó también la amígdala y el hipocampo límbicos. Era la época de las psicocirugías. Unos años antes se había otorgado otro Nobel al inventor de la lobotomía en humanos: la eliminación de la corteza prefrontal para tratar la agresión, pero esa es otra historia.
La epilepsia de Henry Gustav mejoró bastante, pero profundas discapacidades en su memoria hizo que su cirujano le refiriera a W. Penfield ( el neurocirujano autor del mapa de las áreas motoras y sensoriales de la corteza humana) y a la psicóloga Dra. Brenda Milner , ambos de Mc Guill University, de Cánada, quienes habían publicado un estudio sobre dos pacientes amnésicos hacía poco.
No se aceptó fácil que la cirugía era la responsable del daño en la memoria de H.M., ningún componente tan cargado de humanidad como es el recordar podía estar en un lugar único del cerebro, un simple órgano, un simple montón de células.
Pero publicó Milner un artículo científico en 1962 que es hoy un clásico. Henry sólo retenía información por unos 20 segundos y la olvidaba para siempre, pero recordaba intacta toda su memoria de antes de la operación. Se demostró así que tenemos una memoria de corto plazo y una de largo plazo y que el paso de la primera a la segunda es imposible sin un hipocampo. Es lo que llamamos la consolidación de la memoria. Pero además se le planteó a Henry un problema: dibujar una estrella entre la doble línea de otra que solo veía por el reflejo de un espejo. Esta acción no es fácil de hacer y requiere entrenamiento. Henry la realizó igual que sujetos normales, cada vez mejor y más rápido, aunque siempre creía que era la primera vez que lo hacía. Se demostró así otro tipo de memoria, que no dependía del hipocampo y es la que nos permite recordar habilidades motoras…como volver a montar una bicicleta después de haberlo aprendido y luego de años de no hacerlo. Este trabajo convenció a la comunidad científica de que había una base biológica de la memoria y del aprendizaje y que podía estudiarse; y en los años 70 del siglo pasado se inició un boom de estudios del hipocampo y de la amígdala límbicos y de la memoria en particular, que aún continua y que otorgó un premio Nobel en el año 2000 a Eric Kandel por su demostración de los aspectos moleculares de la memoria, en nada más y nada menos que un simple y primitivo molusco de mar.
Cientos de investigadores visitaron a H.M., cientos de estudios se le realizaron. Primero vivió con su familia, luego en un hogar de ancianos, donde una semana antes de morir y ya de 83 años se le realizó un último estudio utilizando las modernas técnicas de visualización del cerebro funcionando in vivo. Siempre estuvo dispuesto a dejarse estudiar. Comprendía de alguna manera que era especial, pues no recordaba la operación que se le realizó. Se recordaba a El mismo de 27 años, y le molestaba a veces observarse tan viejo en un espejo, recordaba la Gran Depresión de 1929 y la II Guerra Mundial perfectamente. Pero dijo:“vivo como caminando en un sueño, simplemente no puedo recordar lo que pasó hace un rato”.
Muchas personas han donado su cuerpo u órganos a la ciencia para su estudio; desde el famoso cerebro de Einstein hasta el cerebro de los homosexuales muertos de SIDA al Instituto de Anatomía de Dinamarca. Otros queriendo o sin querer van a las escuelas de medicina del mundo a que sus estudiantes conozcan con ellos lo que es ser Humano. A muchos haitianos fallecidos, indocumentados y sin familia que los procuren, deben nuestros médicos dominicanos sus primeros pasos en la Anatomía Humana.
Otras personas ofrecen toda su vida a la ciencia, al estudio de una enfermedad que presentan o de un aspecto de su naturaleza. Nuestros pseudohermafroditas de Salinas, que presentan el llamado “Síndrome Dominicano” son un caso cercano y H.M. es otro. El cerebro de Henry Gustav también fue dado a la ciencia. Así se conocerá con toda exactitud que faltaba y que no, en su traumatizado cerebro.
H.M. vivió una vida nueva cada día. Una vida difícil de describir, una mente en asombro permanente porque todo era de nuevo, nuevo para El. Ha fallecido Henry Gustav Molaison, H.M..(1926-2008).
Nunca, quizás como ahora, más bien dicho:¡ descanse en paz!
lunes, 3 de noviembre de 2008
El mono doméstico
¿Somos los seres humanos monos domésticos?
Las características de un animal doméstico son, que es manso y se reproduce en cautiverio adaptándose a un ambiente nuevo y si se quiere artificial. Es además alimentado, no tiene que salir a buscar comida.
Y los animales domésticos, las especies domésticas, son pocas. También son pocas las plantas domesticadas.
Ya en su libro clásico para explicar en parte la evolución humana, Germs, Steel and Guns, el fisiólogo y antropólogo norteamericano Jared Diamond nos recuerda que el Africa Subsahariana no pudo desarrollar grandes civilizaciones por no presentar animales domésticos. La gran fauna que tanto admiramos de Africa es salvaje, imposible de domesticar, por su propia biología.
No fue casual que Darwin dedicase tanto espacio a las palomas y los perros en su Origen de las Especies, para explicar su alta variabilidad y una evolución por selección, en este caso humana.
Otra característica de los animales domésticos es que son muy variables en su forma, en su fenotipo, constituyen así muchas razas. Son también muy prolíficos. La historia de Darwin, en su libro El Viaje del Beagle, de los miles y miles de caballos en la pampa argentina, descendientes de unos pocos caballos dejados sueltos por los españoles es clásica. Pero hay que notar que aparentemente esto no influyó en un gran aumento de los pumas, el depredador naturalde esta zona. La clásica relación poblacional presa-depredador, que por ejemplo se ha demostrado con zorros y lobos y conejos en América del Norte, no parece tan clara cuando uno de los dos es un animal doméstico.
Con los perros la variabilidad es máxima. Ninguna otra especie presenta tal rango en tamaño y tal variabilidad en formas y hoy día, gracias a investigaciones recientes, se ha identificado el grupo de genes responsable. Lo que no sabemos, todavía, es cuales son los genes distintos en los lobos y los perros. Desde 1993 el perro se conoce científicamente como Canis lupus familiaris, o sea una variedad o raza de los lobos, ya que los individuos de cruces de perros y lobos son fértiles; pero algunos genetistas no parecen estar de acuerdo y lo tratan como especie aparte. Hoy se conoce el genoma del poodle y del bóxer y aunque hay unas 155 razas de perros reconocidas, la mayoría sólo tienen entre 200 a 300 años de formadas. Se calcula que el perro es un animal de 40,000 años de antigüedad.
Algo parecido se investiga en los cerdos y jabalíes, y los cerdos son también muy variables. Los de Europa forman un grupo genético reconocible, pero los de Irak y Turquía son distintos.
Recuerdo haber leído que los zorros plateados, criados en cautiverio experimentalmente, para más fácil aprovechar su valiosa piel y no tener que cazarlos, con las sucesivas generaciones perdían su ferocidad, la cola y las orejas estaban siempre caídas y eventualmente disminuyó la calidad de su pelaje, lo que mostró el fracaso del experimento.
¿Qué genes o qué grupo de genes es el que permite que un animal, o una planta, sea domesticada? Entre los cereales, por ejemplo, un gen recesivo anula la capacidad de la simientede caer al suelo desde que está madura. Si las semillas cayeran al suelo por sí mismas, esto hubiese imposibilitado su cosecha y de esta característica haber estado definida por varios genes, la domesticación de los cereales hubiese sido muy difícil o imposible.
Debe de ser un pool de genes muy especial, que permita que actúe sobre la especie la selección impuesta por los humanos y que a su vez produzca tan alta variabilidad y elevada tasa reproductiva, pues hay más caballos en el mundo que cebras o los caballos originales, más perros que lobos, más vacas que bisontes o Uros; más individuos domésticos que de aquellos de donde surgieron. Aunque la protección recibida por los humanos sea un factor, su capacidad biológica reproductiva es fundamental. Sólo recordemos que el orangután se reproduce una vez cada ocho años.
Y viven hoy más humanos que todos los demás primates juntos (aún previo a la drástica disminución actual de poblaciones salvajes por los cambios ambientales antropogénicos) y con una alta variabilidad también: en tamaño- desde los pigmeos del Congo hasta los indios gigantes de la Patagonia, los altos nórdicos y los bajos sur-asiáticos y en las razas- distintas estructuras óseas, pelo, color y hasta enzimas, como la lactasa.
¿Y entonces, seríamos los humanos los primates domésticos? Un primate que perdiendo el pelo, amansándose y por ende más sociales ( como los otros domésticos) fue naturalmente seleccionado por los procesos adaptativos de su evolución para obtener como resultado inesperado sociedades complejas y con capacidad de variar su propio ambiente?
La propuesta reciente de grandes ríos subsaharianos que atravesaban el Sahara y llegaban al mar Mediterráneo nos presenta otras vías, además del delta del Nilo, como salida de Africa y de encuentro con un ambiente nuevo, distinto de la sabana, que nos pudo acelerar la domesticidad; al permitir desarrollarla en otras especies y aparecer así la llamada Revolución Paleolítica. De repente teníamos comida en la agricultura y ganadería incipientes. Dejamos de ser buscadores continuos de alimento, repartido al azar en el ambiente.
¿Están los genes de la domesticidad humana de alguna manera cercanos al pool genético que nos da el lenguaje y los cambios en la laringe para articular sonidos? Ya Darwin notaba que los perros tienen más sonidos de comunicación entre ellos que los lobos de donde provienen.
Es todo una interesante conjetura. Sólo que hoy día puede ser una hipótesis científica. Esperemosque se produzcan los conocimientos, hoy posibles, de las diferencias genéticas entre lobos y perros, gatos y felinos, patos salvajes y domésticos y cerdos, llamas, pollos y vacunos y caprinosy su estirpe original. ¿Será el mismo pool de genes?; ¿habrá significativamente un parecido cambio genético entre los distintos animales domésticos y sus originales?
Podríamos entonces comparar el moderno Homo sapiens con las otras aproximadas veinte especies de Homo, hoy fósiles. No nos parece que somos simplemente un “tercer chimpancé” como algunos han escrito. Somos más bien un Homo, distinto del chimpancé, y además doméstico. ¿Pudo ser que la desaparición del Homo neanderthalis ocurriera por ser salvaje y no doméstico? ¿Qué por no ser doméstico sólo pudiera existir en grupos pequeños y fue así eliminado de competencia por el cada vez más doméstico, más sociable y más abundante, Homo sapiens?
Quizás el futuro nos diga que nuestro nombre debería ser Homo domesticus, (después de todo…no somos tan pensadores) aunque hoy este nombre sea ya muy usado: desde el exitoso best-seller del 2007 de David Valdez Greenwood, que relata los avatares de una pareja homosexual que decide vivir en matrimonio, un reciente documento de la Comunidad Económica Europea que estudia el uso de electrodomésticos en la actualidad o la calificación de Borges de Homo domesticus para comentar a Kafka.
La domesticidad de Homo sapiens nos puede decir mucho sobre nuestra elevada variabilidad dentro de la norma, sobre las razas, la violencia de algunos individuos ( un millón de presos en los Estados Unidos), nuestra conducta toda, nuestras creencias y más importante aún, nuestra potencialidad biológica particular. Esperemos pues, estos datos están al llegar.
Quizás resulte, después de todo, que el popular decir que todo perro se parece a su dueño, sea más que simple picardía popular.
sábado, 4 de octubre de 2008
UN EXPERIMENTO DE PSICOLOGIA POLITICA EN REPUBLICA DOMINICANA
Domingo Carrasco
Si las personas fueran procesadores lógicos, no habría cabida a equivocaciones a la hora de hacer inferencias, sin embargo aquellas casi siempre están presente cuando de emitir juicios que infieren sobre el estado de un fenómeno o estimulo (Huchi y Moya 1998).
En la recogida de información (Huchi y Moya 1998) se suelen cometer ciertos errores:
Errores de muestreo y errores en el uso e integración de la información:
La tendencia a dejarse guiar por los casos extremos de la muestra
La tendencia a no advertir el carácter sesgado de una muestra
Errores en el uso e integración de la información
Fallos en el cálculo de las probabilidades conjunta
Manejo de la información diagnostica y no diagnostica
Correlación Ilusoria
De todos estos nos van a interesar los errores en el cálculo de las probabilidades conjuntas. Se trata del error que se comete al calcular la probabilidad conjunta de dos hechos al mismo tiempo, calculando la probabilidad de cada hecho por separado, resultando en consecuencia, la probabilidad conjunta inferida de ambos hechos mayor que la probabilidad real que tienen, que es la multiplicación de la probabilidad del primer evento por la del segundo evento, es el caso de que la probabilidad de que una persona sea alta y fuerte es menos probable que la de una persona alta o fuerte (Huchi y Moya 1998).
Huchi y Moya 1998 citan dos trabajos que son importantes en esta línea, se trata de las investigaciones realizadas por Slovic et al 1977 y Tversky y Kahneman 1983. En el primer caso los investigadores preguntaron a los participante por la probabilidad de que una persona sociable y con interese literarios se matriculase en la universidad para estudiar ingeniería, La probabilidad de que una persona que estudie ingeniería se matriculase para estudiar periodismo, y luego la probabilidad de que la persona sociable y con intereses literarios se matriculase primero en ingeniería y luego pasase a estudiar periodismo; los participantes consideraron baja las probabilidades para el primero y el segundo casos y alta la probabilidad del tercer caso, lo cual es un error, toda vez que este ultimo caso tiene necesariamente una probabilidad menor que las de los dos primeros casos.
Tversky y Kahneman por su parte preguntaban por la probabilidad que tenía, el entonces campeón mundial de tenis de campo Bjorn Borg, si clasificaba para la final del torneo de Wimbledon, de que ganara el partido, que perdiera el primer set y de que perdiera el primer set y ganara el partido. Como se había predicho, las probabilidades para la tercera opción fueron mayores que para la segunda, con lo cual se incurría en el error de cálculo de las probabilidades conjuntas.
El cognitivismo, según Kressel, 1993 (Citado por Jiménez, 1996) ha estudiado todos los campos del análisis político, desde su propia perspectiva, aprovechando sus aportes en Psicología Social, tales como los esquemas cognitivos, los mapas cognitivos
y las decisiones. Así se han estudiado como los sujetos estructuran sus informaciones políticas en esquemas estructurales variables; estudiar los mapas mentales que la gente tiene, en función de lo que dice, no de lo que piensa, para así inferir sus cogniciones; y, partiendo de los estudios de Tversky y Kahneman sobre las decisiones a partir de las ganancias y las perdidas, estudiar las decisiones políticas. Jiménez (1996).
En un estudio sobre jóvenes militantes S. Gattino, M. Roccato, L. Tamagnone (2002), estudiaron la percepción de la realidad social y la afiliación. Encontraron que los militantes de los diferentes partidos tienen percepciones y representaciones muy distintas de la realidad social.
Partiendo del modelo de comunicación persuasiva de Hovland, C. Delgado y E. Derecho (2000) emplearon la técnica de diferencial semántico de Osgood para medir la valoración que la gente hacía de sendos carteles de dos partidos políticos diferentes, con la finalidad de poder estudiar los efectos de variables demográficas y variables psicosociales. El resultado de este estudio es que la opinión política auto percibida es la variable más determinante.
En nuestro caso nos proponemos explorar la posibilidad de que este fenómeno del error del calculo de la probabilidad conjunta pueda presentarse en el área de la psicología política, si participantes le asignan probabilidades alta o baja a las opciones de los tres principales candidatos dominicanos a las elecciones presidenciales del año 2004, y calcular las proporciones de las distintas opciones electorales de ser alta o baja para cada uno de los candidatos, quienes eran, en el orden de preferencia que les asignaban las encuestas, el Dr. Leonel Fernández (Leonel) por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Hipólito Mejía (Hipólito) por el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) y Eduardo Estrella (Estrella) por el Partido Revolucionario Social Cristiano (PRSC). Las opciones son:
Llagar en primer lugar en la primera vuelta
Ganar las elecciones en la segunda vuelta
Llegar en primer lugar en la primera vuelta y ganar las elecciones en la segunda vuelta
Sostenemos la hipótesis de que los participantes van a dar una proporción mayor a la tercera opción que la proporción real que este hecho tiene, la cual se calcula multiplicando la proporción dada a la primera opción por la proporción dada a la segunda opción. De esta manera se podría ver si las percepciones y representaciones de los participantes difieren de la realidad social, como han establecido, Slovic et al 1977 Tverky y Kahneman 1983, Gattino et al 2002; y reforzando la idea de Delgado y Derecho (2000) de que la opinión política auto percibida puede ser una variable determinante.
METODO
Participantes.
La muestra estuvo constituida por 30 participantes, de los cuales 10 eran militantes del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), 10 del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y 10 del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC).
Materiales.
Se utilizo un cuestionario con 10 reactivos. De estos el primer reactivo consigna la filiación partidaria. Los 9 reactivos restantes piden a los participantes inferir la probabilidad, alta o baja, de tres opciones electorales para cada uno de los tres candidatos de los tres partidos que en las ultimas 5 elecciones han ocupado uno de los tres primeros lugares, marcando con una X la opción de su preferencia. Los reactivos 2, 3 y 4 permiten inferir la probabilidad, alta o baja de Leonel (PLD) en las tres opciones electorales ya mencionadas; los reactivos 5, 6 y 7 permiten inferir las probabilidades de las tres opciones electorales para Hipólito (PRD); y los reactivos 8, 9 y 10 para el candidato Estrella (PRSC):
1. Militancia Política
1. PLD _____
2. PRD _____
3. PRSC _____
1. Probabilidad de que Leonel logre el primer lugar en la primera vuelta electoral
2. ALTA_____
3. BAJA_____
3. Probabilidad de que Leonel gane las elecciones en la segunda vuelta electoral
4. ALTA_____
5. BAJA_____
4. Probabilidad de que Leonel logre el primer lugar en la primera vuelta electoral y gane las elecciones en la segunda vuelta electoral
1. ALTA_____
2. BAJA_____
5. Probabilidad de que Hipólito logre el primer lugar en la primera vuelta electoral
1. ALTA_____
2. BAJA_____
6. Probabilidad de que Hipólito gane las elecciones en la segunda vuelta electoral
1. ALTA_____
2. BAJA_____
7. Probabilidad de que Hipólito logre el primer lugar en la primera vuelta electoral gane las elecciones en la segunda vuelta electoral
1. ALTA_____
2. BAJA_____
8. Probabilidad de que Estrella logre el primer lugar en la primera vuelta electoral
1. ALTA_____
2. BAJA_____
9. Probabilidad de que Estrella gane las elecciones en la segunda vuelta electoral
1. ALTA_____
2. BAJA_____
10. Probabilidad de que Estrella logre el primer lugar en la primera vuelta electoral y gane las elecciones en la segunda vuelta electoral
1. ALTA_____
2. BAJA_____
Los participantes fueron elegidos atendiendo a su militancia política entre estudiantes universitarios inscritos en la asignatura Metodología de la Investigación I que al preguntársele declaraban pertenecer a un determinado partido político. En el caso de que declararan pertenecer a uno de los partidos PLD, PRD, PRSC se les preguntaban si lo podían demostrar mediante el carné con el cual dicho partido acredita a sus militantes, en cuyo caso se les pedía su colaboración para una práctica sobre investigación que el profesor realizaría con los estudiantes de la asignatura.
Analisis.
Una vez respondido el cuestionario se procedió a calcular la proporción para cada opción electoral valorada para cada candidato, dividiendo la frecuencia de las valoraciones de las probabilidades alta y baja en cada opción electoral entre el numero total respuestas para cada reactivo, es decir entre 30. Para los fines del análisis de los resultados únicamente se utilizaron las proporciones calculadas para la inferencia de probabilidad alta para cada opción electoral de los candidatos. Las opciones son Evento A (inferencia de la probabilidad en la primera vuelta electoral), Evento B (inferencia de la probabilidad en la segunda vuelta electoral), y Eventos A+B (inferencia de La probabilidad conjunta para la primera y la segunda vueltas electorales).
Luego fueron calculadas la proporción conjunta, multiplicando la probabilidad calculada para el Evento A por la probabilidad calculada para el evento B para cada candidato. En el análisis de los datos se compararon fundamentalmente la proporción de la probabilidad estimada en la tercera opción en cada candidato con la proporción de la ocurrencia conjunta del Evento A más el Evento B, que es la proporción real correspondiente al multiplicar la proporción calculada a partir de la estimación de probabilidad alta para las des opciones primera.
RESULTADOS Y DISCUSION
Habíamos predicho que las proporciones atribuidas a los candidatos respecto a la ocurrencia conjunta del evento A más el evento B iban a ser mayores que las proporciones que dichos eventos tenían de ocurrir juntos. Los resultados confirman esta presunción. La media de las proporciones de las probabilidad alta inferidas fue de 0.41 con una varianza de 0.13 y la de las proporciones de las probabilidades conjuntas fue de 0.26 con una varianza de 0.13, diferencia esta que resulto significativa (t = 2.97, gl = 8, α = 0.05, p< 0.02. De esta manera se entiende que tal y como se ha establecido la psicología social (Slovic et al 1977, Tversky y Kahneman 1983, citado por Huici y Moya 1998), en el área de la psicología política también ocurre que los participantes cuando hacen inferencias comenten error al inferir la probabilidad conjunta. Los militantes políticos van a tomar sus decisiones políticas, en este caso electorales, a partir de sus actitudes políticas de manera irracional y no en función del análisis realista, racional, de las posibilidades reales de los diferentes candidatos, en concordancia con Gattino et al 2002 de que los militantes de los diferentes partidos tienen percepciones y representaciones muy distintas de la realidad social.; ya que los sujetos estructuran sus informaciones políticas en esquemas, mapas mentales para tomar sus decisiones en función de lo que piensan (Jiménez 1996). En este caso como en el de Delgado y Derecho (2000) parece que la opinión política auto percibida los participantes puede ser una variable determinante. La discrepancia entre las proporciones la probabilidad inferida y las proporciones de la probabilidad conjunta de los dos eventos (Eventos A+B) ocurrió en ocho de las nueve opciones posibles (entre candidatura y la militancia de los tres partidos principales). En seis opciones se cumplió cabalmente el hecho de que la inferencia de la probabilidad conjunta inferida para los eventos A+B fue mayor que la probabilidad conjunta de los dos eventos, a partir de las proporciones calculadas: Los del PLD para los candidatos Hipólito y Estrella (pertenecientes a los partido PRD y PRSC, Los del PRD para los candidatos Leonel y Estrella (pertenecientes a los partidos PLD y PRSC, y Los del PRSC para los candidatos Leonel e Hipólito (pertenecientes a los partidos PLD y PRSC). No se cumplió lo predicho por la psicología social en tres casos. Los del PLD para su propio candidato Leonel (la proporción de la probabilidad conjunta estuvo ligeramente por encima de la inferida en la tercera opción). Los del PRD para el candidato Estrella del PRSC y los del PRSC para su propio candidato Estrella (la proporción de las probabilidades inferidas en la tercera opción y las proporciones conjuntas de los eventos A+B fue igual). Al analizar la varianza entre los participantes encontramos que el patrón de respuesta, independientemente de la militancia política, es el mismo, ya que no hubo diferencias significativa, lo cual refuerza la idea generalizada del error al inferir la probabilidad de ocurrencia de eventos conjuntamente. Las proporciones representan las respuestas a la alternativa probabilidad Alta, la cual se ha dividido entre el total posible de casos que es de 30. No se trata de que cada participante avance una estimación precisa de probabilidad como .5 o .9, sino de tomar entre un conjunto de 30 personas que proporción existe de que ellos favorezcan una opción determinada, de modo que podamos decir que de X cantidad de personas que elijamos existe una probabilidad X de que consideren opciones favorables para Leonel, Hipólito o Estrella dependiendo de su filiación política, en funciones de las proporciones reflejadas, de tal suerte que si sabemos que una persona es del PLD, tendríamos la certeza de que va a preferir a su candidato independientemente de que las condiciones objetivas lo favorezcan. Lo que estaría por verse es si en condiciones anormales, como lo sucedido el 11 de marzo del presente año en, que proporción de los que militan en un partido estarían dispuesto a variar su decisión electoral ante un acontecimiento de tanta envergadura como lo fue este, lo cual nos conduciría a estimar, por la proporción, que probabilidad existe de que un ciudadano español, en este caso, independientemente de su militancia estaría en condiciones de variar su decisión. Investigaciones futuras deberían explorar esta posibilidad. Una limitación del presente estudio puede ser en cuanto a la estrategia de estimación de probabilidad usada al dividir toda la escala de probabilidad en dos valores, de modo que pudiera tomarse en cuenta en estudios posteriores de esta problemática la estimación numérica de cuanta probabilidad se atribuye en una escala tipo Likert para la inferencia de probabilidad de ocurrencia de los eventos en las distintas opciones, en vez de la simple inferencia cualitativa de cuánta probabilidad es "Alta" y cuánta es "Baja" Para una persona concreta y un reactivo concreto, de acuerdo al procedimiento usado en la presente investigación, los valores "Alta" y "Baja" pueden dividirse en distintos lugares de la escala que va de 0 a 1, es decir, no siempre en el punto de 0.5. Además, no se puede saber cuánto de alta o de baja es la probabilidad estimada. Esto dificulta saber predecir qué valor se debe dar en el reactivo que pregunta por la probabilidad conjunta de los dos eventos. De esta manera se podría distinguir si cada persona individual muestra el sesgo. CONCLUSION Las proporciones de las probabilidades atribuidas a los candidatos respecto a la ocurrencia conjunta del evento A más el evento B son mayores que las proporciones conjuntas calculadas para la ocurrencia conjunta de dichos eventos. Las decisiones de los militantes políticos van a ser irracionales, tanto al sobre estimar las posibilidades de su propio candidato, como al minimizar las posibilidades los candidatos contrarios.
BIBLIOGRAFIA
Delgado, C. y Derecho, E. (2000). Variables relacionadas con la percepción de publicidad electoral. Revista de Psicología política. 21, 31-54.)
Gattino, S. Roccato, M. y Tamagnone, L. (2002). Percepción de la realidad social y afiliación política: Un estudio sobre jóvenes militantes. Revista de Psicología política. 24, 7-29.
Huici, C y Moya, M. (1998). Procesos de inferencia y estereotipos. Psicología social, McGraw-Hill, p. 271.
Jiménez, F. (1996). Psicología Política. Psicología Social Aplicada. Madrid: McGraw Hill, pp.219-252.
GATTINO, S. ROCCATO, M. y TAMAGNONE, L. (2002). Percepción de la realidad social y afiliación política: Un estudio sobre jóvenes militantes. Revista de Psicología política. 24, 7-29.
