viernes, 25 de marzo de 2016

UN CUENTO DE SEMANA SANTA

J.R. Albaine Pons

En todo mi entorno, nadie dudaba de la existencia de Dios. Todos también creían que los muertos, bajo ciertas circunstancias, salían a caminar por ahí.

Le contaban a cualquiera, en cualquier conversación trivial, que Antonito Luna  sale de noche y llora en las esquinas del cementerio hasta que se levanta el sol, porque aún sufría por haber matado a su mujer en su propia cama, que él había comprado a plazos en la mueblería La Fe, de unos evangélicos, cuando la encontró desnuda con su primo hermano entre las piernas, que elevadas y temblorosas dejaban ver las nalgas escuálidas y pálidas de su primo en el medio; y que luego  de la puñalada que atravesó el corazón de su mujer que solo pudo abrir la boca aunque nada dijo, ni gritar pudo, le dijo al primo: vete, no puedo matar  mi sangre.

Y antes de que llegaran los policías, los médicos, los vecinos, la ambulancia, los curiosos, y de que se desmayara la cocinera, que dormía en la casa y estaba con la familia desde hacía treinta años, él se ahorcara con una corbata amarilla de flores rosadas que le había regalado esa, su mujer, en un pasado cumpleaños.

Todavía después de muerto la seguía queriendo, a ella, la que murió por su mano; no podía olvidar su pelo rizo y esa sonrisa que le alegraba tanto sus tiempos buenos y también sus tiempos malos, su cuerpo tan ligero y sus suspiros que escuchaba durante las noches y también en algunos días, encerrado en su nicho de cemento en el cementerio municipal; y salía por las noches a llorar su muerte y su ida a destiempo. Y a todo el mundo le parecía sumamente lógico que saliera y que llorara y que la siguiera llorando y que la siguiera queriendo. Porque siempre, desde que el mundo es mundo, han existido los amores que matan; siempre con un profundo suspiro, decía aquel que contaba la historia.

Ese era mi mundo y entre esos mitos fue mi infancia.

Y eso hacía que yo todavía, ya un adolescente, diese una vuelta enorme por otras calles para no tener que pasar cerca del cementerio, cuando volvía por las noches a mi casa. Por suerte, llegué a pensar alguna vez, los muertos son medio haraganes, nunca salen lejos de sus tumbas. Medio haraganes o faltos de ejercicios, llegué a pensar después.

Pero quizás Yo era muy curioso.

En segundo año de bachillerato, el Hermano Bernardo, que nos enseñaba literatura española y latinoamericana en las clases de español y siempre encontraba la oportunidad de repetir algo de Amado Nervo, quizás por ser mejicano, su preferido era La Amada Inmovil, aún recuerdo:- ¡De tal manera la quería,/ que estar sin ti es estar sin mí!- y pensábamos algunos que se incorporó a los Hermanos de la Salle porque se le murió alguna noviecita, fue a quien escogí para preguntar en un pasillo del colegio que estaba frente a la cancha de baloncesto, si se podía ser cristiano sin ser católico y su respuesta y su elevado tono de voz y la iracundia que apareció en sus ojos todavía las recuerdo, que eso era imposible, que nadie podía ser cristiano sin ser católico.


Mi voz con algo de miedo le dijo que mi vecina, Doña Florida era cristiana evangélica, que leían la Biblia todo el tiempo y que insistían en ser los mejores cristianos. ʺ¡¡ Mienten, mienten!!ʺ, casi como un grito fue su respuesta. Claro, no me convenció. Pero me dejó asustado.

Yo era muy amigo de Manuelito, el hijo de nuestros vecinos evangélicos e iba mucho a su casa, a conversar, a jugar y ya con más edad a ver a su hermana pasar y a intercambiar las revistas eróticas de la época, que llegaban puntualmente todos los meses a un librero callejero del centro del pueblo, al cruzar el edificio de correos, como aquella famosa Pimienta, editada por cubanos de Miami, que todos los muchachos no nos cansábamos de hojear.

Mi madre era una mujer elegante y siempre lo que se dice bien puesta. Desde que se levantaba usaba zapatos de tacones (tacones bajos) y tenía su larga melena rubia bien cepillada hacia atrás, pintalabios y algo suave de colorete en las mejillas. Decía que a ella nadie nunca la había visto en chancletas. Quizás por eso un día le pregunté a Doña Florida, nuestra vecina que todos los días salía temprano a trabajar a la tienda de muebles de su marido Don Manuel; “¿Doña Florida, pero Ud. nunca se pinta, ni se pone pintalabios?” Claro, expresión-pregunta de un casi adolescente curioso y algo atrevido. “Claro que no, la Virgen María nunca se pintó, ni nunca se puso tacos ni medias de nylon”.

No se si fue que me sentí herido porque imaginé un comentario negativo sobre mi madre o fue que me salió decir lo que dije por asociación de ideas y una presunción de ser inteligente y por lo tanto lógico.-¡ Pero Doña Florida, la Virgen María se montaba en un burro y Ud. tiene un Chevrolet  Bel-Air del año!-

Por supuesto, la queja llegó a mi padre, que le había faltado el respeto a Doña Florida y la golpiza y el castigo del fin de semana sin cine, ni juego de pelota, ni salida, no se hizo esperar.

Entre nuestra casa y la de Manuelito estaba la fábrica de tacones de madera para zapatos de mujer de los Hermanos Rodríguez. Fermín, uno de ellos y de quien puedo decir que conocía desde que nací, y era con quien me sentía más cercano, había escuchado mi conversación con Doña Florida, pero nunca me pasó por la mente pensar que fuese él quien había llevado el cuento a mi casa. Años después supe que fue el mismo Don Manuel quien fue a contarle y a quejarse con mi padre. A los pocos días del suceso, Fermín me dice: “Mon, eres despierto, pero en este país hay que aprender a entender y tener la boca cerrada. Ya mataron a Trujillo, pero uno nunca sabe”.

Hasta ese día creí en Dios.

Entre la mentira del Hermano Bernardo y el show que me armó Doña Florida pensé: Todo eso de las religiones deben de ser cuentos, lo de los muertos andantes también. ¿Cómo será de verdad el mundo? Pero me llevé de Fermín, no se lo conté a nadie.

Ese año, durante las vacaciones de Semana Santa, partí tres días a la playa de Puerto Plata con otro amigo y también vecino, El Cabo. Con dos pequeños bultos nos fuimos a Las Carreras, la amplia calle donde se estacionaban los autos de servicio público que tenían la ruta hacia Puerto Plata, abordamos un auto no muy nuevo ni en muy buenas condiciones y nos fuimos de aventura hacia el norte, hacia la mar. Lo curioso fue que mis padres al yo decir que iba con El Cabo supusieron que iba con sus padres y los de él entendieron lo mismo, a nadie le podía pasar por la cabeza que nos íbamos los dos solos.

Estábamos sentados en la arena de la playa de Long Beach él y yo solos, y unos 20 metros detrás de nosotros, debajo de una mata de uva de playa, cinco mujeres que a leguas se notaba que eran prostitutas, cueros, como les decimos comúnmente, también sentadas en la arena en compañía de un hombre. Tenían una gran toalla de playa y sobre ésta, comida, bebida y una radio-casetera con merengues a todo volumen y algunas de las mujeres bailaban solas, aunque libidinosamente, en grandes trajes de baño bikini. Las veíamos solo de reojo.

Mas nadie en la playa de Long Beach de Puerto Plata. El mar con su coloración verde azul y finas franjas moradas de las zonas de algas estaba tranquilito. A lo lejos el rompeolas coralino natural dejaba ver una línea tenue de espuma blanca para mas allá cambiar el mar de color y volverse azul profundo, algo metálico por los rayos del sol. Era un Jueves Santo y hasta algo de miedo nos daba meternos al agua, cosa que hicimos aunque muy cerca de la orilla siempre. Pero estaba en la playa y me bañe en el mar, era mi liberación de las creencias con las que había crecido, o eso pensé yo. Pero no pudimos con la soledad, estaba tan desierta la playa que sin discutirlo ni expresarlo sentimos un miedo proverbial de que algo podía salir mal y así, luego de irnos por la tarde al pueblo y dormir en un hotelito de los que cobraban por horas, al otro día temprano volvimos a Santiago. Un viernes Santo, éramos, mi amigo y yo, los únicos pasajeros del carro público que iba a Santiago, y eso, porque había ido a Puerto Plata a llevar unos paquetes de madrugada.

Pero recuerdo la carretera, y recuerdo que la íbamos comentando. Al salir de Puerto Plata todo era caña de azúcar, verde cotorra al sol y ya alta. La brisa empujaba las hojas como si fuesen olas de mar, pero el tono era de distinto verde y así seguía la carretera, casi en una línea recta hasta llegar al cruce de Sosua e iniciar la subida de las lomas. En Yásica, que el chofer nos pidió disculpas porque tenía que desmontarse a algo, aprovechamos y nos fuimos a ver el rio Yásica, que se movía como una culebrita en el fondo de una profunda barranca perpendicular al rio. Recuerdo que dije a mi amigo, Yo no sé, pero no quisiera vivir aquí, un día este pueblo se va a derrumbar y amanecerá en el medio del rio, pero la vista era espectacular. Y las amapolas estaban ya en flor cubriendo de sombra a los cafetos. Aprovechamos y compramos unos quesos, si no, nadie nos creería que nos fuimos solos a la playa. Al llegar a La Cumbre, el lugar más alto de la carretera, los tres, mi amigo, el chofer y Yo nos quedamos callados, al pasar la entrada del pequeño camino donde hace pocos años la dictadura de Trujillo mató a palos a tres hermanas y su chofer, que se consideraban desde entonces heroínas del país y el viejo auto, un Austin europeo, inició el descenso de regreso a nuestras casas.

Agradable, a pesar de todo, La Cumbre, los profundos barrancos a una orilla de la carretera no daban miedo, pues el monte los cubría y los aguacateros sobresalían a los demás árboles, con sus hojas verde oscuro de temporada de cambio, previo a la refoliación y a la producción de aguacates criollos que eran famosos por todo el Cibao.

Es que las Semanas Santas de mi infancia eran atroces. Música Clásica en la radio el día entero, todo el tiempo, ni noticias se ofrecían; música de muertos le decían. Un gran silencio en todo el pueblo, pues Santiago aún no llegaba a ser ciudad; las iglesias cubiertas por paños morados, todas sus vírgenes, todos sus santos, todos sus altares, todo era lúgubre. Que no se podía ir al rio ni ir a la piscina pues uno desaparecía y se convertía en pez. Que no se podía ni golpear un árbol con una vara o una pelota porque la sangre de Jesucristo brotaría al instante. Imagínese Ud. amigo lector, encontrarse uno de frente con la sangre de Cristo.

Y las Procesiones por las tardes. Procesiones de damas de blanco, las Hijas de la Altagracia, y un gentío detrás en dos filas, una a cada lado de la calle, hasta llegar al primer santo, generalmente una Virgen y de ahí para atrás todos agolpados ocupando la calle en pleno, en un desfile de una iglesia a otra con La Dolorosa a cuestas, con el Jesús Sacrificado, con San José, el padre afligido, algunos con una cruz a cuestas, con el finalmente Jesús Resucitado.  La banda de música de los bomberos municipales entonaba algo lúgubre, con la tuba siempre sobresaliendo sobre el ruido de los demás instrumentos y el bombo con sus pausadas explosiones que intentaban supuestamente interpretar  alguna pieza de réquiem clásico, siempre cerraba la Santa Procesión.

 El único punto jubiloso de la semana era la quema del Judas, un monigote lleno de fuegos artificiales que se paseaba el Sábado Santo por las distintas calles en cada barrio, bajo el cántico de: “¿Y a qué hora lo matan? a las tres…¿y a qué hora lo matan? a las tres”, repetido una y otra vez con toda la chiquillada detrás y unos beatos cargando el muñeco. A las tres de la tarde en alguna esquina o solar yermo,  se incendiaba y sonaban los cohetes chinos pegados al espantajo del Judas, bajo el aplauso y los gritos de todos los presentes. El pueblo se vengaba así de aquel que vendió a Jesús por unas monedas de plata y ya podía Jesús resucitar otra vez el domingo y todos volver a una vida normal, con música, con juegos de pelota, con visitas al rio, donde Dios todo lo veía, todo lo sabía, todo lo perdonaba y los muertos volvían a desparramar sus lágrimas por las noches en las esquinas del cementerio del pueblo. Esa fue mi cultura y la cultura de mi infancia.


martes, 15 de septiembre de 2015

OLIVER SACKS: IN MEMORIAM (publicado en Acento.com, 15 de septiembre 2015)

 J.R. Albaine Pons

 En febrero 19 de este 2015 un escrito en la página de Opinión del NY Times lanzó un estremecimiento y un dolor de pena en gran parte del mundo académico, científico e intelectual de las neurociencias. Oliver Sacks, el gran neurólogo y divulgador de la medicina y quien nos hizo ver el mundo particular y único de cientos de sus pacientes, y de él mismo, anunció que semanas antes se le comunicó que moriría sin remedio en pocos meses.

 Desde hacía nueve años le habían descubierto y operado un melanoma ocular que terminó por dejarle sin visión del ojo izquierdo. Ahora, dice en su carta-ensayo de febrero, las metástasis ocupan un tercio de su hígado y no pueden ser destruidas ni detenidas.

 Escribe Sacks:” depende de mí ahora como escojo vivir los meses que me quedan. Tengo que vivir de la manera más rica, profunda y productiva que pueda”. Y señala que en esto le ayuda las palabras  de uno de sus filósofos favoritos, David Hume, quien al saber que estaba mortalmente enfermo a la edad de 65 años, escribió una corta autobiografía en un solo día, en abril de 1776 y la tituló “Mi propia vida”.

 Señala Sacks que ha tenido suerte, que ha escrito cinco libros y una autobiografía que pronto saldrá, en los 15 años que ha sobrevivido a Hume y que otros libros están en su etapa final.

Contrario a Hume quien escribió que “era difícil estar más alejado de la vida de lo que estoy en el presente”, Sacks escribe que “ se siente intensamente vivo y que espera en el tiempo que le queda profundizar sus amistades, despedirse de los que ama, escribir más, viajar si tiene las fuerzas, adquirir nuevos niveles de comprensión y de intuición”.

Dice que aún le preocupa el Oriente Medio, el calentamiento global y el crecimiento de desigualdades, pero que esas cosas no son ya de su incumbencia; que pertenecen al futuro y que dado los jóvenes médicos que le han atendido tan bien considera “al futuro en buenas manos”.

Escribió finalmente: “No pretendo aparentar estar sin miedo …y sobre todas las cosas he sido un ser consciente, un animal pensante, en este maravilloso planeta y eso en si mismo ha sido un enorme privilegio y una aventura…Cuando la gente muere, no puede ser reemplazada. Dejan agujeros que no pueden ser cerrados, porque es el destino-genético y neural- de cada ser humano, ser un individuo único, encontrar su propio camino, vivir su propia vida, morir su propia muerte”.

Esta carta se publicó en el NY Times y en otros muchos periódicos del mundo y es que Oliver Sacks no fue cualquier cosa. No era un científico, pero si fue un médico que con sus escritos colocó la humanidad de sus pacientes en primer plano y mostró a mucha gente que las enfermedades del cerebro, si bien afectaban la vida, y en ciertos casos de manera drástica, la humanidad de la persona no estaba perdida. Y recordaba a los amigos, parientes y médicos que rodean a un enfermo, que estar vivo, aunque enfermo, aún era una gran dicha y que se requiere comprensión y respeto por la peculiaridad de los individuos.

El 30 de agosto pasado, a  los 82 años, falleció el Dr. Oliver Sacks. Su foto y la noticia de su deceso fue primera plana en múltiples medios de comunicación mundial.

Oliver Sacks no sólo fue un gran divulgador de su neurología, que ya después de él, tendrá otros mundos y visiones sobre los pacientes. Demostró además ser un scholar, un erudito, como lo prueba su trabajo de 1995 “Escotoma: una historia de olvido y desprecio científico”. En este aporte presentando casos sobre la historia de la ciencia nos inicia en los escritos sobre las migrañas de 1860, pasa por la distrofia muscular y la obra de G.B.Duchenne, los miembros fantasmas ( que él había percibido en sí mismo luego de un trauma en una pierna) y los trabajos de los soviéticos A.N.Leontiev y A.V.Zaporozhets al respecto ( algo nada común en la literatura científica del “mundo libre”), sigue con Darwin, Newton y Goethe y su teoría de los colores y finalmente por P.K.Anokhin y otros soviéticos con sus teorías de funcionamiento cerebral sistémico hasta nuestros días, con G. Edelman y su darwinismo neural. Un “tour de forcé” que solo en las manos de un gran escritor y en la mente de un completo conocedor puede alcanzar la profundidad y la simpleza con que lo presentó Sacks.

Quizás fue más conocido por el gran público por su libro Despertares del 1973. En esta obra narra sus propias experiencias de 1969 con la novedosa droga L-Dopa en pacientes paralizados por décadas, que él sospechaba se debía a la epidemia de encefalitis letárgica ocurrida en los años 20 en la ciudad de New York, y que fueron despertados temporalmente a otro tiempo y otra vida 40 años después. En 1990 su libro fue llevado al cine y el recientemente desaparecido Robin Williams representó el personaje del propio Sacks y Robert De Niro a Leonard Lowe, el primer paciente tratado. La película fue nominada a tres Oscar y dirigida por Perry Marshall. Y desde entonces es material obligatorio a muchos estudiantes de medicina en el mundo, y, por supuesto, a los míos en nuestra UASD.

No encontramos una manera más apropiada para expresar nuestra admiración y respeto por la vida y obra del Dr. Sacks que comentar a nuestros lectores el primer ensayo suyo aparecido post-mortem, solo unos días después de su partida. “Ansia” es como ha sido traducido al castellano.

Narra la experiencia de un paciente que le visitó en el 2006, Walter B., de 49 años, y a quien adolescente tras un golpe en la cabeza sufría de brotes epilépticos. Los ataques se hicieron tan frecuentes que ya no eran controlados por fármacos y se le realizaron dos profundas cirugías en el lóbulo temporal derecho de su cerebro. Se controlaron mejor las convulsiones, pero aparecieron efectos secundarios dramáticos.

Walter comenzó a comer en exceso y a ganar peso. Se volvió irritable y distraído; y desarrollo un apetito sexual insaciable. Cuando su señora, por cansancio, no podía complacerlo más comenzó a buscar otras opciones y encontró que la manera más fácil era la Internet y su pornografía, y así pasaba horas y horas masturbándose por las noches.

Sus gustos se volvieron más extraños y radicales en cuanto al porno y terminó descargando y comprando pornografía infantil.

Walter intentaba controlarse. Trabajaba y tenía vida social, pero en las noches, a solas, era vencido por sus ansias, por su compulsión. Profundamente avergonzado no contó nada a nadie y mantuvo una doble vida durante nueve años.

Un día fue allanado por la policía y acusado de tener pornografía infantil en su computadora y entonces se derrumbó el mundo de Walter B. Otro neurólogo que le atendió le diagnosticó el síndrome de Klüver y Bucy, pero aún así el fiscal pidió 20 años de cárcel; aunque la comprensión del juez y una carta enviada por el Dr. Sacks sobre la conducta de Walter y su enfermedad hizo que recibiera una condena reducida y tratamiento. Su esposa le apoyo en todo momento y años después Walter le diría al Dr. Sacks que se consideraba una persona feliz.

Operando monos en 1937 a los cuales se les eliminaba el área inferior del lóbulo temporal cerebral, el hipocampo y la amígdala límbica, Klüver y Bucy reportaron que estos desarrollaban lo que llamaron ceguera psíquica, hiperfagia e hipersexualidad y exceso de oralidad. Pronto se supo que la primera se debía al daño temporal y que los demás signos y síntomas se debían a la ablación de la amígdala límbica. El síndrome de Klüver y Bucy es un modelo que aparece en todos los textos de neurociencias y de biología y fisiología sicológicas. Los textos siempre presentan fotos de animales de laboratorio, ratas y gatos, intentando copular con lo que sea que esté a su alcance en sus jaulas: teléfonos, muñecos, cepillos de pelo y lo que fuese. Es más marcado en machos que en hembras y se elimina con castración. Hoy sabemos que la inhibición que ejerce la amígdala sobre el hipotálamo anterior, principal receptor de hormonas sexuales en mamíferos, al eliminarse permite a los núcleos hipotalámicos entrar en “overdrive”.

Fue en 1983 cuando se reportó por vez primera en un ser humano como consecuencia de un tumor en la amígdala límbica que finalmente produjo la muerte del paciente y se pudo examinar su cerebro post-mortem. Aunque con anterioridad se tienen reportes de componentes del Klüver y Bucy en personas operadas en el lóbulo temporal. Recientemente varias investigaciones lo han relacionado con los efectos posteriores a encefalitis por herpes simple y hay un caso en un bebé, luego de un síndrome de Reye.

El doctor Sacks había publicado el caso de Walter B. en una revista médica en el 2010, como coautor y nos llama la atención que fuese ahora, cinco años después cuando publicara un ensayo periodístico sobre el mismo y que resultó post-mortem.

Pero Sacks era una persona muy enterada. Judío por nacimiento e Inglés por ciudadanía, provenía de una familia de intelectuales y profesionales y realizó casi toda su vida profesional en New York, Estados Unidos, aunque nunca abandonó su ciudadanía británica.

Hace poco tiempo, aquí en nuestra República Dominicana un hecho ocupó a la prensa mundial. El Nuncio Apostólico del Vaticano fue retirado  de su puesto diplomático y de su condición de sacerdote acusado de inconducta sexual con menores de edad, de pederastia. Su juicio se inicio en el Vaticano que por vez primera en toda su historia enjuiciaba a un sacerdote públicamente por dicha conducta, que ya había sido piedra de escándalo en muchos países por miembros del clero católico. Dicho Nuncio fue tratado por todos, aquí y allá, como un criminal. Nadie habló de que podía ser un enfermo. Pudo serlo. Pero una repentina enfermedad cardíaca (vaticana, según muchos mal pensados) ocasionó su rápida  y sorprendente muerte  a destiempo. No pudo ser juzgado. No pudo verse si fue un criminal porque estaba enfermo neuralmente o por otra causa. Nada se supo ni se sabe. Murió el 27 de agosto, tres días antes del Dr. Sacks.

 ¿Tenía el Dr. Oliver Sacks un ensayo escrito para publicarlo durante el juicio vaticano contra el ex-nuncio? Ya no lo podemos saber. Pero su insistencia durante toda su vida de ver la humanidad como algo variable ante la enfermedad nos permite pensarlo. También el hecho de que fuese su primer ensayo post-mortem.


 Con toda seguridad todos sus libros serán reeditados en muchas lenguas. A mis estudiantes, que no dejen pasar la oportunidad de su lectura. Los hará mejores médicos y personas más abiertas a las múltiples vías que le presentarán la vida y su propia profesión.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Sin necesidad de sedación: Científicos descubren nuevo nodo del sueño profundo en el cerebro

Una reseña de Ellen Goldbaum aparecida en Medical Xpress da cuenta que con el uso de genes que controlan genes, los investigadores de la Universidad de Buffalo y la Universidad de Harvard fueron capaces de 'encender' neuronas específicas en el tronco del encéfalo que producen un sueño profundo (Medical Xpress). Dice la información que un circuito que estimula el sueño profundo, el cual está ubicado en lo profundo del tronco cerebral primitivo, muestra cómo caemos en el sueño profundo. Descubierto por investigadores de la Escuela de Medicina de Harvard, la Escuela de Medicina de la Universidad de Buffalo y de Biomedical Sciences, es el segundo "nodo del sueño" identificado en el cerebro de los mamíferos, cuya actividad parece ser a la vez necesaria y suficiente para producir el sueño profundo.

La investigación que reseña Medical Xpress fue publicado en Internet en agosto en la revista Nature Neuroscience. Este estudio demuestra que la mitad de toda la actividad que estimula el sueño del cerebro se origina en la zona para-facial (PZ) en el tronco cerebral. Se indica que el tronco cerebral es una parte primordial del cerebro que regula las funciones primordiales necesarias para la supervivencia, como pueden ser la respiración, la presión arterial, la frecuencia cardiaca y la temperatura corporal.
"La estrecha asociación de un centro del sueño con otras regiones que son críticas para la vida pone de relieve la importancia evolutiva de sueño en el cerebro", según declara Caroline E. Bass, profesora adjunta de Farmacología y Toxicología de la Facultad de Medicina de la UB y de Biomedical Sciences,  co-autores del artículo.

Continua diciendo la información que los investigadores hallaron que un tipo específico de neurona en el PZ  hace que el ácido gamma-aminobutírico (GABA) sea el responsable de sueño profundo. Destaca la nota que para llegar a los resultados que estamos informando utilizaron un conjunto de herramientas innovadoras para controlar con precisión estas neuronas de forma remota, en esencia, dándoles la capacidad de activar y desactivar las neuronas a voluntad.
La esperanza que nos trae la información es que con el tiempo estos resultados pueden traducirse en nuevos medicamentos para el tratamiento de los trastornos del sueño, incluyendo insomnio, y el desarrollo de una mejor y más seguro anestésicos.

miércoles, 16 de julio de 2014

Los valores super vivenciales de la mentira y la verdad como productos de la evolución

Recientemente la revista de divulgación científica, tecnológica, profesional y cultural Discover publicó en su blog una reseña sobre un experimento realizado con niños para valorar la moral y la honestidad de niños de tres a siete años de edad. La crónica lleva por título “Las historias antes de dormir ¿Enseñan a los niños a ser más honesto? (La pista: no es Pinocho)”.
La historia de Pinocho es una que nos dice que hablar mentira trae consecuencias negativas para quién miente. El titulo sugiere que cuentos como el de Pinocho no son los mejores ejemplos para promover la honestidad en los niños. Las experiencias experimentales que se reseñan en la nota indican que no todas las historias que supuestamente pretenden dar lecciones de moralidad a los niños logran su propósito; por el contrario, pueden ser contraproducentes y pudieran estar incitando a la deshonestidad.
Hoy en día, en nuestra civilización, se condena la mentira. Sin embargo, cuando vivíamos en la selva, mentir podría ser la diferencia entre morir y sobre vivir.  De modo que castigar por mentir no parece una buena idea, ya que no se les mentía a los nuestros, sino a los otros, a los de otras tribus, a los peligros de la selva, como a los depredadores. Es probable que el mentir siga siendo atractivo y las historias sobre mentiras disparan la mentira como un valor super vivencial. Debíamos mentir a los otros y se honestos con los nuestros. Mentir a los nuestros era peligroso, igual que ser honesto con los otros.
En las experiencias que reseña la revista Discover los niños que fueron expuestos a historias de castigo por mentir, mintieron en la prueba de honestidad. Y los niños que fueron expuestos a historias de premios por ser honesto, no mintieron en la prueba de honestidad, fueron honestos. Veamos a continuación la reseña de la revista Discover aparecida en ingles en:

http://blogs.discovermagazine.com/seriouslyscience/2014/07/16/which-bedtime-stories-teach-kids-to-be-more-honest/#.U8amV5R5Mp4

Las historias antes de dormir ¿Enseñan a los niños a ser más honesto? (La pista: no es Pinocho)


Aquí, en serio, la Ciencia? amamos los estudios científicos que nos ayudan a tomar las decisiones a las que nos enfrentamos todos los días en la vida normal, y esta  investigación es un ejemplo fantástico. Los científicos decidieron probar la creencia común de que a los niños aquines se les narran "cuentos morales" clásicos les ayuda  a evitar comportamientos deshonestos. Se expusieron 268 niños de tres a siete años de edad, a historias donde cosas malas sucedieron a niños que mintieron ("Pinocho" y "El niño que gritó ahí viene lobo"), historias en las que el personaje principal se beneficiaba de decir la verdad ("George Washington y el Cherry Tree "), o una historia de control ("la tortuga y la liebre"). Luego le recordaron a los niños acerca de la conducta del personaje principal bueno, malo o neutral, y realizaron un seguimiento para ver con qué frecuencia los niños mentían sobre si se asomaban o no a un juguete cuando se les decía que no lo hicieran. Resulta que las historias de castigo no cambiaron la frecuencia de mentir, pero las de recompensa redujeron la mentira. Así, ¿la moraleja del estudio? Si usted está tratando de enseñar a un niño la moral, elija cuentos que ofrezcan  la zanahoria, no el palo.


¿Pueden los cuentos clásicos morales promover la honestidad en los niños?


"Las historias morales clásicas han sido ampliamente utilizadas para enseñar a los niños acerca de las consecuencias de la mentira y de la virtud de la honestidad. A pesar de su uso generalizado, no hay evidencia de si estas historias en realidad promuevan la honestidad en los niños. Este estudio comparó la eficacia de cuatro historias morales clásicas en la promoción de la honestidad en niños de 3 a 7 años de edad. Sorprendentemente, las historias de "Pinocho" y "El niño que gritó ahí viene el lobo" no lograron reducir lal mentira en los niños. Por el contrario, la historia apócrifa de "George Washington y el cerezo" aumentó significativamente el decir la verdad. Además, los resultados sugieren que la razón de la diferencia en la efectividad entre la promoción de honestidad de la historia de "George Washington" y las otras historias era que la primera hace hincapié en las consecuencias positivas de la honestidad, mientras que la segunda se preocupa por las consecuencias negativas de la falta de honradez. Cuando la historia "George Washington" fue alterada para centrarla en las consecuencias negativas de la falta de honradez, también fracasó para promover la honestidad en los niños ".

miércoles, 4 de junio de 2014

Eduardo Galeano toma distancia de su famosa obra “Las venas abiertas de América Latina: Cinco siglos de pillaje de un continente”

Domingo Carrasco
"porque todavía captura la esencia de la memoria emocional de ser colonizado…” , lo que agrega valor psicológico a la obra.
A continuación presentamos una traducción liberal del trabajo de Larry Rohtery en periódico el New York Times del 23 de mayo pasado y el enlace del articulo original en inglés del mencionado trabajo.

  MAY 23, 2014


Durante más de 40 años, "Las venas abiertas de América Latina" de Eduardo Galeano ha sido el canon anticolonialista, anti- capitalista y el texto anti-estadounidense en la región. Hugo Chávez, el presidente populista de Venezuela, puso incluso una copia del libro en manos del presidente Obama, que él había llamado "un monumento en nuestra historia de América Latina", la primera vez que se conocieron. Pero ahora el señor Galeano, escritor uruguayo de 73 años de edad, ha repudiado el libro, diciendo que él no estaba calificado para abordar el tema y que estaba mal escrito. Como era de esperar, sus declaraciones han puesto en marcha un debate regional vigoroso, con el derecho de hacer un poco de regodeo "te lo dije", y la izquierda se aferra a una actitud defensiva tenaz.
'Las venas abiertas…'  ha tratado de ser un libro de economía política, pero todavía no tenía la formación o la preparación necesaria", dijo el señor Galeano el mes pasado al responder preguntas en una feria del libro en Brasil, donde fue homenajeado en el 43 º aniversario de la publicación del libro. Y agregó: " Yo no sería capaz de leer este libro otra vez; Me desplomaría. Para mí, esta prosa de la izquierda tradicional es extremadamente pesada, y mi cuerpo no lo puede tolerar."
"Las venas abiertas de América Latina: Cinco siglos de pillaje de un continente", fue escrito en los albores de la década de los años 1970, una década en la que gran parte de América Latina estaba gobernada por represivas dictaduras militares de derecha  apoyadas por los Estados Unidos. En estas 300 páginas cri de coeur, el señor Galeano sostuvo que las riquezas que primero atrajo a los colonizadores europeos, como el oro y el azúcar, dieron lugar a un sistema de explotación que condujo inexorablemente a "la estructura contemporánea del despojo" que fue la responsable de la pobreza crónica y el subdesarrollo de América Latina.
Galeano, cuyo trabajo incluye comentarios de fútbol, poesía, historietas e historias como las de "Memoria del fuego", escribió en "Las venas abiertas": "Sé que puedo ser acusado de sacrilegio por este escrito acerca de la economía política en el estilo de una novela de amor o piratas. Pero confieso que me da un dolor la lectura de obras de gran valor de ciertos sociólogos, politólogos, economistas e historiadores que escriben en código"
“Las venas abiertas" ha sido traducido a más de una docena de idiomas y ha vendido más de un millón de copias. En su apogeo, su influencia se extendió a lo largo de lo que entonces se llamaba el tercer mundo, incluyendo África y Asia, hasta el ascenso económico de China e India y Brasil, que parecía socavar partes de su tesis.

En los Estados Unidos, "Las venas abiertas" ha sido enseñada en las universidades desde la década de los 1970, en cursos que van desde la historia y la antropología a la economía y la geografía. Pero la inesperada  tirada al suelo de su obra, el señor Galeano, ha dejado a la gente preguntándose qué hacer en clase con el libro.
"Si yo estuviera enseñando esto en un curso", dijo Merilee Grindle, presidente de la Asociación de Estudios Latinoamericanos y directora del Centro Estudios Latinoamericanos David Rockefeller en la Universidad de Harvard, "me gustaría tener sus comentarios, añadirlos a la clase y utilizarlos para generar una discusión mucho más interesante acerca de cómo vemos e interpretamos los eventos en diferentes puntos en el tiempo. " y eso parece ser exactamente lo que piensan muchos profesores que deben  hacer.
Caroline S. Conzelman, una antropólogo cultural que enseña en la Universidad de Colorado, en Boulder, dijo que su primer pensamiento fue que no iba a cambiar la forma en que utiliza el libro, "porque todavía captura la esencia de la memoria emocional de ser colonizado”. Pero ahora, ella dijo: " Voy a tener que hacer que lean lo que el autor  dice al respecto. Es bueno para los estudiantes el ver que los escritores pueden pensar críticamente acerca de su propio trabajo y volver atrás y revisar lo que querían decir."
Michael Yates, el director editorial de Monthly Review Press, la editorial estadounidense del señor Galeano, desestimó toda la discusión  sobre "venas abiertas",  el libro más vendido de Monthly Review , “ es nada más que una tormenta en un vaso de agua” -que surgió, aunque brevemente, al Top 10 de la lista de libros más vendidos de Amazon, a las pocas horas de la recepción, por parte de Obama, de una copia - y el Sr. Yates dijo que no veía ninguna razón para hacer algún cambio: "¡Por favor! El libro es una entidad independiente del escritor y no de nada de lo que podría pensar ahora!".
Precisamente por eso ahora no está claro que el señor Galeano haya decidido renunciar a su reserva. A través de su agente estadounidense, Susan Bergholz, se negó a dar detalles. Ella dijo que su rechazo de la obra había ido creciendo,  "horrorizado por la prosa y la fraseología" de "Las venas abiertas…".
Mr. Yates, dijo además, que Galeano podría estar simplemente siguiendo las huellas del novelista John Dos Passos, un radical en su juventud que se convirtió en un conservador cuando se hizo mayor. En los sitios web en lengua española y portuguesa, otros han sugerido que el señor Galeano, quien en los últimos años ha tenido tanto un ataque al corazón y un cáncer, podría estar simplemente fuera de su juego intelectual.
En su discurso en Brasil, el señor Galeano reconoció que la izquierda a veces "comete errores graves" cuando está en el poder, que se ha desarrollado en América Latina  una crítica a Cuba en virtud de los hermanos Castro y de la mayordomía errática de Venezuela bajo el Sr. Chávez, quien murió el año pasado. Pero el señor Galeano se describe a sí mismo como siendo en gran medida un hombre de izquierda, y en otras ocasiones ha alabado los experimentos en marcha de la socialdemocracia durante la última década en su propio país, así como en Brasil y Chile.
“La realidad ha cambiado mucho, y he cambiado mucho", dijo en Brasil, y agregó: "La realidad es mucho más compleja, precisamente porque la condición humana es diversa. Algunos sectores políticos cercanos a mí pensaron que esa diversidad era una herejía. Incluso hoy en día, hay algunos sobrevivientes de este tipo que piensan que toda la diversidad es una amenaza. Afortunadamente, no lo es".
Aún así, el señor Galeano ha cogido por sorpresa a muchos admiradores, entre ellos la novelista chilena Isabel Allende, quien escribió un prólogo para la edición en idioma Inglés de "venas abiertas". En el que ella, describe cómo "devoró" el libro como una joven mujer, “con tal emoción que, tuve que volver a leerlo un par de veces más para absorber todo su sentido " y se lo llevó al exilio tras la toma del poder del general Augusto Pinochet.
"Cené con él hace menos de un año, y para mí, era el mismo hombre, apasionado y locuaz e interesante y divertido”,  ella dijo del señor Galeano en una entrevista telefónica desde California, donde ahora vive. "Es posible que haya cambiado, y no me di cuenta de ello, pero yo no lo creo."
A mediados de la década de 1990, tres defensores de políticas de libre mercado - el escritor y diplomático Plinio Apuleyo Mendoza, el escritor cubano exiliado Carlos Alberto Montaner y el periodista y escritor peruano Álvaro Vargas Llosa - reaccionaron al señor Galeano con un polémico " Manual del perfecto idiota latinoamericano". Se desestimaba a "las venas abiertas" como "la biblia del idiota", y se reducía su tesis a una sola frase: "Somos pobres; es culpa de ellos".
El Sr. Montaner respondió a las recientes declaraciones del señor Galeano con una entrada en su blog titulado "Galeano se corrige a sí mismo y los idiotas pierden su Biblia". En Brasil, Rodrigo Constantino, autor de "El Caviar de Izquierda," tomó un tono aún más duro, culpando al análisis y prescripción de Galeano por muchos de los males de América Latina. "Él debe sentirse muy culpable por el daño que causó", escribió en su blog.
Pero el señor Galeano sigue teniendo defensores. En un debate en el sitio web del diario español El País, un participante señaló que en un mundo dominado por Apple, Samsung, Siemens, Panasonic, Sony y Airbus, el lamento del señor Galeano de que "la diosa de la tecnología no habla español" parece aún más profético que en 1971.
Y en su página de Facebook, Camilo Egaña, un emigrado cubano que es el presentador de "Mirador Mundial" en CNN en Español, recordó la reunión el señor Galeano en La Habana en la década de 1980 y oírle contar una historia acerca de un hombre que lleva a su hijo al océano por primera vez. “En vista del azul interminable, el niño le dijo al hombre: "Papá, ayúdame a ver", recordó el señor Egaña.

"Eso es lo que El señor Galeano ha hecho con su libro, 43 años después de publicado," concluyó Egaña. "Gracias."

domingo, 17 de noviembre de 2013

Psiquiatra y psicólogos analizan perfil psicológico de los ingenieros

                                           Miguel Vargas Maldonado. 

El psicólogo Domingo Carrasco dijo 
que el presidente del 
partido blanco actúa y toma 
decisiones sin importar 
sus resultados
No es apto para presidir PRD 
Héctor Guerrero Heredia y los psicólogos Domingo Carrasco y Eladio Hernández, parte del equipo de "La Receta Médica de la Z", determinaron este miércoles, tras varios análisis, que el presidente del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), Miguel Vargas Maldonado, no es psicológicamente apto para desempeñar esa función en la organización.

Para hacer este señalamiento, los expertos se basaron en las teorías planteadas por el neuropsiquiatra inglés Simon Baron-Cohen quien, en sus oficinas de atención a niños autistas, notó que muchos de los menores con los que trabajo eran hijos de padres o abuelos ingenieros.
Carrasco contó que el doctor Cohen envió un protocolo a la asociación de autismo y síndrome de Down de su país y descubrió que la frecuencia profesional más alta con autismo eran, precisamente, en niños con tal ascendencia.

Cohen encontró varios rasgos semejantes entre los ingenieros y los autistas. Entre ellos, los rasgos, figuran: el aislamiento, la falta de habilidades sociales para interrelacionarse con los demás y la poca responsabilidad de la consecuencia de sus actos.

El psicólogo Domingo Carrasco dijo que ve estos rasgos en el presidente del partido blanco, ingeniero Miguel Vargas Maldonado, "sobre todo, en la parte de actuar y tomar decisiones sin importar sus resultados".

“Los ingenieros puede que desarrollen uno o todos esos rasgos. Eso pasa por las 'materas' que conlleva la carrera de ingeniería, sobre todo las asignaturas de matemáticas y física. Los estudiantes de ingeniería, normalmente, se aíslan para poder concentrarse en los estudios físicos”, precisó el especialista.

Dado estos análisis, el equipo de psicólogos, basados en los estudios científicos del citado neuropsiquiatra, concluyeron que Vargas Maldonado no está apto para ostentar el cargo de presidente del PRD, a propósito de los últimos eventos ocurridos en el partido donde un grupo de su facción expulsó a Hipólito Mejía, expresidente de la República, así como a otros dirigentes de la organización.
Frank Pacheco
Z - 101 Digital
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